Aunque suene obvio, muchas personas contratan un seguro sin tener claro qué cubre y qué no.

Un Seguro de Gastos Médicos Mayores (SGMM) no está diseñado para pagar consultas rutinarias ni medicamentos de uso común. Si vas al médico y la consulta cuesta 3,000 pesos, normalmente ese gasto lo pagas tú. Si te detectan algo menor y el tratamiento cuesta 10,000 o incluso 40,000 pesos, probablemente también salga de tu bolsillo, dependiendo de tu póliza y deducible.

El verdadero propósito del seguro aparece cuando ocurre una emergencia médica grave.

Imagina este escenario: una complicación quirúrgica, una hospitalización prolongada o un diagnóstico complejo. Llegas al hospital y la cuenta no es de 50 mil ni de 100 mil pesos… sino de 4 millones de pesos.

Ahí es donde el seguro cumple su función.

En una situación de alto costo, tú pagas tu deducible y tu coaseguro —por ejemplo, 20 mil de deducible y 10 mil de coaseguro— y la aseguradora cubre el resto. Es decir, podrías pagar alrededor cierta cantidad en lugar de enfrentar solo una cuenta millonaria.

Entonces, ¿para qué NO es un SGMM?

  • No es para cubrir consultas frecuentes.
  • No es para pagar medicamentos comunes.
  • No es para sustituir gastos médicos menores.
  • No es un plan de descuentos.

Es una herramienta de protección financiera ante eventos médicos de características mayores.

La clave está en entenderlo bien

Un seguro de gastos médicos mayores no elimina todos tus gastos de salud, pero sí puede evitar que una enfermedad grave afecte tu patrimonio, tus ahorros o tu estabilidad familiar.

Antes de contratar uno, revisa:
✔ Monto de deducible
✔ Porcentaje de coaseguro
✔ Tope de cobertura
✔ Red hospitalaria

Porque cuando la cuenta médica es realmente alta, ahí es donde se demuestra si tu seguro estaba bien elegido.

En Merab Seguros e Inversiones, podemos ayudarte. ¡Contáctanos hoy mismo para que te brindemos la mejor opción para tu necesidad!

 

 

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